RETORNO Y RIESGO: ¿DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA?

Todo negocio o inversión tiene asociado un retorno y un riesgo.

Veamos que son cada una de estas cosas y como las podemos manejar.

El Retorno es la ganancia que me puede dar un negocio o inversión

Puede ser expresado en moneda o en porcentaje, aunque este último es el más utilizado.

Veamos un ejemplo:

  • Supongamos que invertí 2.000 € en una acción, y que 6 meses después la vendí en 2.500 €
  • La ganancia es 500 €, o en otras palabras me gané un 25% (500 dividido entre 2000)
  • Dado que quiero comparar con otras operaciones que no necesariamente duran el mismo tiempo, lo común es expresar el retorno como un porcentaje anualizado.  En este caso es 50%, porque la operación duró medio año.

El Riesgo es la pérdida que puedo experimentar en un negocio o inversión

Puede (más bien debe) ser expresado de tres maneras:

  • Su Magnitud (cuanto puedo perder), en forma de una cantidad
  • Su Impacto (cuanto afecta esa pérdida a mi patrimonio o a mi portafolio), en forma de una cantidad o porcentaje
  • Su Probabilidad (que chances hay de que tenga pérdidas), en forma de porcentaje

Veamos un ejemplo:

  • Supongamos que tengo un patrimonio de 25.000 €, y decido invertir 5.000 € en un vehículo financiero, en el que puedo perder todo lo invertido o ganar un 100% en 18 meses.
  • La magnitud del riesgo es 5.000 €
  • El impacto es 20% o 0,2; siendo el resultado de dividir la magnitud entre el tamaño del patrimonio (5.000 entre 25.000)
  • La probabilidad es lo que no sabemos calcular a primera vista, ¡Y ahí está el problema!

Hay dos maneras de encarar el cálculo de la probabilidad de existencia:

  • De manera objetiva (o sea numérica), para lo cual tendríamos que tener una estadística de cuantos vehículos del mismo tipo que el que pensamos invertir han fallado, y que pérdidas han arrojado…. en otras palabras, una labor titánica
  • De manera subjetiva (o sea con un calificador del tipo alto riesgo, riesgo mediano, o bajo riesgo), que usualmente emiten las agencias calificadoras de riesgo, tales como Estándar & Poor’s, Moodys, Fitch o Monrningstar.

En nuestros cursos enseñamos una metodología para evaluar y para manejar los riesgos inherentes a una inversión o negocio

Existe una relación entre Retorno y Riesgo, que en la sabiduría popular ha quedado plasmada como “el que no arriesga no gana”.

Los entendidos en la materia usualmente dicen que, si en una inversión o negocio hay alto riesgo, hay alto retorno y viceversa: Si el riesgo es bajo, el retorno debe ser bajo.

Aquí les presento nuestro modelo gráfico de la relación entre riesgo y retorno:

Obsérvese que hay cuatro porciones o cuadrantes, que describo a continuación:

  • Amarillo:  Bajo riesgo y bajo retorno.  Es lo clásico
  • Azul: Alto riesgo y alto retorno: otra vez lo clásico
  • Rojo: Alto riesgo y bajo retorno.  Es de lo que debemos huir, porque es la manera más sencilla y rápida de acabar con nuestro patrimonio
  • Verde: Bajo riesgo y alto retorno.  Es a lo que debemos apuntar, porque nos permite crecer nuestro patrimonio con un mínimo de riesgo.

En conclusión, no hay una relación directa entre riesgo y retorno.  Por lo tanto, ellos NO son diferentes caras de la misma moneda.

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